Ir a la compra puede ser una actividad anodina e incluso pesada o puede ser algo genial. Se trata de hacerlo sin prisas y disfrutando del momento, pero para ello, debemos olvidarnos de las grandes superficies y retomar la tradición de ir al mercado y redescubrir las pequeñas tiendas donde cada cosa sabe a lo que es. Y al terminar enlazar con el aperitivo y pasar una mañana de sábado de lo más cool. Para ejemplo el mercado de San Miguel de Madrid que se ha convertido en punto de encuentro y visita obligada en la capital.
Mi amiga Cova me habló de estos carritos franceses de estilo retro de Maron Bouillie que me encantan.
Carritos de mimbre ingleses, el de arriba a la derecha lo podéis encontrar en Manufactum y el de abajo a la izquierda en Amberley o en Distinctly British por ejemplo.



